¿Y tú, acomodas algún libro?

(o también titulado: “Oiga vato, acomódeme ésta…”)

Me embararon. Tanto que me siento sinceramente como un político (algo sucio, algo miserable).

Todo (si bien entiendo) comenzó en el blog de Dulce que, como un terrible perí, desató toda la maldad. Luego le siguió, por supuesto, el impresionante blog de “Is real?” , un amigo de “la bruja” cuyo nombre se reserva por razones de paranoia.

Todo tiene que ver con los libros.

Antes que nada, creo que debo dejar claro que yo vivo de el libro, por el libro, para el libro (”oh, libro” y demás declinaciones latinas). Puedo preciarme de que soy de las pocas personas que, literalmente, se “comen sus palabras”. Si, en la forma de un cheque de nomina generado por largas noches escribiendo a la luz de cigarros y el olor a cocalola recién abierta.

También puedo ufanarme de ser un fanático de lo escrito. Duermo dentro de una pequeña biblioteca en la que he dilapidado una considerable suma de dinero. Soy un obsesivo que usa algunos días para ir y buscar aquellos libros que son ya imposibles de conseguir. Algunos han sido resultado de años de búsqueda, otros representan hambre por falta de dinero. Incluso hay algunos que me he robado. Si, al estilo de Indiana Jones mientras salia de las librerías rogando a Dios por no terminar en el MP debido a mi absurdo coleccionismo.

Dicho esto. Creo que el libro está sobrevaluado.

Ese es un viejo problema que hizo que fuera expulsado de las enormes ciudades del canon académico a la pequeña cabaña en las costas de la literatura marginal: el libro no es una solución.

Existe una idea modernista de que el libro funciona como panacea social: el libro nos vuelve libres, el libro crea personas inteligentes, el libro quita el hambre, el libro abre todas las puertas, el libro nos vuelve humanos, el libro esto, el libro aquello…

Neeee… nada. Los libros pueden ser un buen bulto para cuando nuestros sillones no tienen una pata, sirven para adornar una habitación, sirven para matar el tiempo, para hacer músculo, para farolear… hasta, dios nos ampare, sirve para cuando no hay papel en el baño…

Pero, por encima de cualquier razón, el libro es conocimiento y entretenimiento. Considerar a todos los libros como “arte” es un error. (Y más pensando que en nuestro siglo, el “arte” es un concepto tan difuso que matar de hambre a un perro es arte. Siendo así, esta foto de mis huevos también es arte.)

¿Tienen unos minutos?

Lean este cuento, se llama Tripas.

Es un cuento que me encanta. Se encuentra en una antología de cuentos del gran maestro Chuck Palahniuk llamada Haunted. Es una maravilla, ¿no?

¿Tienen más minutos para perder? Ahora leamos un ensayo sobre Teletubbies.

Si, sabíamos que los Teletubbies son el Demonio de la estupidez. El verdadero valor del texto es que fue escrito por uno de mis autores vivos favoritos: Bret Easton Ellis. Es autor de una de las mejores novelas que se hayan escrito a finales del siglo pasado: American Psycho. La novela es de los últimos textos que han sufrido censura, quemas de libros y marchas en contra de su publicación.

Lo sé. Estoy divagando.

El punto es que, marcar a la literatura como un gran arte o como basura en invalido. Los libros pueden ser las dos cosas a la vez. Meter aqui a Palanhiuk y a Easton Ellis es para no caer en ejemplos fáciles. Uno no tiene que meditar mucho antes de decidir si Carlos Cuahutémoc Sanchez o Corín Tellado valen como literatura. Pero es difícil decidir con textos de la generación beat, sobre el cultivo de la mariguana, la (biblia llamada) Cultura del Apocalipsis, (las partes que funcionan de) el Anarchist Cookbook, Magik de Aleister Crowley… y otros.

No niego que entre los libros haya grandes obras que deben de ser conservadas. Tampoco niego que haya libros mas peligrosos que una pistola.

Lo que si puedo afirmar, es que no es una cura social.

Alguien que lee mas no se vuelve mejor persona, ni más civilizada.

Sin embargo, me quemaría con mis libros sin pensarlo.

***

Asistí a un examen profesional, sobre una tesis de literatura infantil… me muero de pena cada que pienso que alguien mas se ha titulado antes que yo…

El afortunado fue el genial Sergio Roura, futuro gran maestro de… em… (ucha, pues puede ser gran maestro del terror… como un Stephen King pero sin la jeta de nerd y escribiendo mas chido…) (también podría ser un gigante de la edición o de la teoría literaria… el tiempo lo dirá)

Al final de su examen, terminó una de las preguntas con una frase lapidaria… mi maldita memoria la borró por completo. Él se agarro los presupuestos y lo que dijo el licenciado fue algo así:

“Hice todo esto porque me gusta mucho la litertura juvenil. Lo que está contenido en la ciencia ficción, la fantasía y el terror… me gusta especialmente ese último”

Seee… por supuesto.

~ por Jack Daniel en Marzo 26, 2008.

3 comentarios to “¿Y tú, acomodas algún libro?”

  1. .

    Si, te equivocas, Neo es el esposo de Dulce, yo soy su amigo: Héctor (no suelo publicar mi nombre en línea, soy algo paranoico).

    Pero, ¿por qué decís que es impresionante mi blog?

    .

  2. .

    PD Disculpa la embarrada y empezó aquí, en uno de los comentarios…

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  3. Jejee, me ganó Héctor ( toda colorada y dandole 10 vueltas al rebozo) Gracias por la corrección.

    Curiosamente Neo prefiere permanecer en el ano ni mato en la red (opera sin llamar la atención)

    Sorry por la embarrada y gracias x la enjundia. Un beso bieen grande.

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